ELE. Juegos de presentación

Propongo una serie de juegos de presentación para personas que están estudiando ELE (Español Lengua Extranjera). En realidad no son nada nuevo, pero aquí los pongo, uno detrás de otro, por si a alguien pudieran servirle.

LA RUEDA DE NOMBRES

El primero empieza: “Me llamo … y soy…” (la segunda parte puede hacerse con la nacionalidad, o bien con un adjetivo cualquiera, que puede rimar con el nombre). El segundo repite la misma fórmula y añade lo que dijo el compañero anterior “Se llama… y es…”. Así hasta completar el círculo.

¿QUIÉN ES…?

Todos escriben su nombre en un papel para que lo vea el grupo. Entonces el primero dice: “Soy…”, y luego, leyendo, pregunta: “¿Quién es…?” El interpelado se levanta y dice: “Yo soy…”. El resto grita: “¿Eres…?” y él vuelve a responder: “sí, soy…”

EL MUÑECO SIN MEMORIA/ EL GRAN HERMANO.

Se coge un muñeco (se puede hacer con papel o cartulina). No sabe quién es. Debemos inventarle una historia: nombre, apellidos, nacionalidad… nosotras lo sabemos todo de él.

Después, mediante preguntas, se presenta a algún participante.

MIS VECINOS NO ME GUSTAN.

En corro. Uno en el centro, que pregunta a alguien: “¿Te gustan tus vecinos?” Debe decir que no. “Entonces, ¿a quién quieres por vecinos?” “A… y a…”

Entonces sus compañeros de derecha e izquierda (sus vecinos) deben cambiar el sitio con los recién nombrados, pero el del centro intentará ocupar rápidamente uno de los cuatro puestos libres. Así alguien quedará sin puesto, se pondrá en el centro, y volverá a empezar.

ESTOY EN CLASE… Y QUIERO…

Nos colocamos en círculo, sentadas en sillas, dejando una silla vacía (y el espacio del círculo, diáfano). La persona más cercana a la silla vacía por la derecha, pasa a ocupar esa silla mientras dice «Estoy en clase…». Ahora su silla es la que está vacía, de modo que la siguiente persona pasa a ocuparla, diciendo, «…y quiero…»; la siguiente, a su vez, ocupa la silla ahora vacía y dice «…que se siente a mi lado…»; por fin, la siguiente persona dice el nombre de otra persona, que tiene que correr a ocupar la silla vacía, mientras las personas sentadas a su lado deben tratar de retenerla.

Es un juego que se puede utilizar para trabajar diversas estructuras de la lengua, además de poder ir incrementando la dificultad de las oraciones.

Habrá que tener siempre en cuenta posibles adaptaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.