Entrevistas a la juventud del parque de la Paz (VLL) – D=a= Delicias/Red Delicias

Introducción

Durante la última semana de febrero y la primera de marzo de 2021, el colectivo D=a= Delicias, con una amplia trayectoria en el barrio Delicias y en la zona Caamaño-Las Viudas, y que participa activamente en Red Delicias y en su Comisión de Infancia y Juventud, ha llevado a cabo una campaña de encuestas entre la adolescencia y juventud que frecuenta el parque de la Paz (13-26 años).

La finalidad principal ha sido recabar información acerca de diversos aspectos del parque desde la perspectiva de este sector de la población, que lo conoce de primera mano porque es quien lo usa.

  • La elección de esta población en concreto viene justificada desde dos puntos de vista:
  • La existencia de una encuesta previa, en 2018, entre la adolescencia escolarizada del barrio Delicias de Valladolid, en la que quedó de manifiesto una opinión mayoritariamente negativa acerca del parque de la Paz.

La implementación ocasional desde entonces de diversas actividades de ocio e interculturales de Red Delicias y de otras entidades, junto a una mayor dotación de equipamientos gracias a los Presupuestos Participativos y a una reforma parcial del límite este del parque (ampliación y mejora de la acera que limita el parque en la calle Arca Real) por iniciativa del Ayto. de Valladolid.

Este análisis pretende tener una continuidad mediante procesos concretos encaminados a fortalecer la convivencia en el parque, como territorio destacado que frecuenta el vecindario de Caamaño y Las Viudas, junto a una importante población de otras partes de Delicias y, como hemos constatado a lo largo de las entrevistas, también de otras partes de la ciudad.

Justificación

El parque de la Paz se encuentra en el límite oeste de la zona Caamaño-Las Viudas, en el barrio Delicias de Valladolid. Es un lugar de esparcimiento habitual en el barrio, un logro que el movimiento vecinal de los años 80 del pasado siglo consiguió para el vecindario a partir de unos terrenos que en su día fueron del ejército1. Las familias se implicaron en su construcción, entre otras cosas plantando y «apadrinando» un árbol2.

Con la llegada de nuevas personas al barrio, debida a los movimientos migratorios internacionales, comunitarios y extracomunitarios, de los años previos a la crisis del 2008, el parque se convierte en lugar de encuentro también para algunas de estas minorías, sobre todo en las zonas infantiles y en el espacio del centro este (pasillo prolongación de la calle Hornija y zona de la estatua de Gandhi).

Pero también, en las zonas más internas y «profundas» de la zona oeste, junto a los cuarteles abandonados, y debido a la inexistencia de instalaciones, se produjo una concentración de diversos grupos, más o menos cerrados, que generaron dinámicas de encuentro y esparcimiento que incluían consumo de sustancias ilegales y conductas que se juzgaron como poco cívicas; junto a esto, el envejecimiento de la población tradicional, cuyos miembros más jóvenes se mudaron a otras zonas antes de la crisis de 2008, y por tanto un relevo en la visibilización de la población asistente al parque, provocó el abandono paulatino del mismo por parte de la población tradicional, al tiempo que crecía la fama del parque de la Paz como lugar conflictivo3.

Desde D=a= Delicias entendemos el parque de la Paz como un territorio público que debe aportar a la zona un espacio de convivencia, un lugar de encuentro de las distintas sensibilidades que viven en el barrio o que se acercan a él para desarrollar y compartir sus vidas. Una fuente de socialización y de salud imprescindible en este entorno urbano económicamente deprimido y necesitado de esparcimiento gratuito y saludable.

La apuesta por la juventud que frecuenta el parque de la Paz está en consonancia con el IV Plan de Juventud del Ayto. de Valladolid, 2021-20244, especialmente con los criterios de participación e inclusión, así como con tres de las cuatro áreas de actuación: A2. Calidad de vida; A3. Promoción juvenil; y A4. Promoción cultural, artística y deportiva.

Las entrevistas

Se han realizado un total de 117 entrevistas a lo largo de las dos semanas.

Secciones

La entrevista consta de diversas secciones:

  • Generales: habitante o no del barrio Delicias; frecuencia de asistencia al parque; usos que le da al parque.
  • Específicos:
    • Temáticos: Convivencia, Limpieza, Seguridad, Género.
    • Evolución de esos ítems en el parque en los últimos años y valoración.
    • Propuestas de mejora.

Algunos datos

Participantes

Las entrevistas fueron realizadas a grupos y a personas a título individual que se encontraban en el parque de la Paz (excepto cinco que se hicieron en los locales de la parroquia de Santo Toribio a personas que frecuentan el parque pero que, por motivos de exámenes, prefirieron aprovechar el momento de apoyo escolar para las entrevistas). En el proceso nos acercamos a diferentes horas (mañana, tarde y noche, aprovechando hasta justo antes del momento del toque de queda), así como a las distintas zonas del parque (deportivas, recreativas, juegos infantiles, espacios verdes y bancos en los pasillos de todas las zonas del parque). Aunque no hacemos constar la pertenencia a minorías o a la mayoría tradicional, el conjunto de las personas entrevistadas abarca las diferentes procedencias geográficas y culturales asentadas en el barrio. También abarca distintas situaciones familiares.

Participantes117.
Edades13-26 años.
GéneroMasculino:7059,83 %
Femenino:4740,17 %
No binario:00,00 %
Asistencia al parque6-7 días semana2420,51 %
4-5 días semana1512,82 %
2-3 días semana3731,62 %
1 día semana1311,11 %
Menos de 1 día a la semana2117,95 %
Primera vez75,98 %

Usos

Una persona puede indicar diferentes usos.

Deportivo8068,38 %
Estar con amigos/as7765,81 %
Sacar al perro86,84 %
Pasear otros miembros de la familia (menores en su mayoría)1714,53 %
Pasar el rato / despejarme / respirar2319,66 %
Practicar fotografía10,85 %
Jugar21,71 %
Estar con el móvil119,40 %

Análisis

En primer lugar, vamos a proceder a un análisis de los comentarios acerca de los cuatro grandes centros de interés: «Convivencia», «Seguridad», «Limpieza» y «Género», y algunas de las relaciones más destacadas entre los mismos.

A continuación, pasamos a valorar las respuestas acerca de la evolución del parque de la Paz en los últimos años, percibida como positiva.

Terminamos con un listado que recoge las propuestas para el parque de la Paz que las personas entrevistadas nos han hecho llegar.

Convivencia

Lo primero que llama la atención es que el número de respuestas consideradas como positivas supera ampliamente a las consideradas negativas.

En relación con ello, una buena parte percibe el lugar como espacio de encuentro con gente nueva, aunque es mayoritaria la opinión que sostiene el aislamiento del grupo respectivo; en relación a esto último, existe una dualidad entre quienes manifiestan su preferencia de que esto siga así y quienes preferirían más relación.

Las personas parecen muy conscientes de la zonificación del parque, y lo consideran negativo. Esto implica segregación por minorías (rumanos, marroquíes, españoles…) y también diferencias por actividades (lo que se refleja en la convivencia) siempre con matizaciones: mejor en las zonas deportivas, y muy señalada desde fuera como negativa en relación con la existencia de grupos muy localizados de consumo de sustancias ilegales, aunque no dentro de esos mismos grupos.

También se señala la diferencia en cuanto al horario, quedando la noche como menos proclive a permanecer en el parque con muchos matices: los grupos señalados como consumidores no tienen problemas, al contrario, afirman una buena convivencia porque se conocen todos, en su mayoría varones; hay una permanencia en las periferias del parque, pero no en el interior, de una mayoría de personas; personas y grupos de deportistas en las zonas nuevas de deportes también lo frecuentan a esta hora; por último, las personas con los perros también se reúnen en grupos por todo el parque.

Muchas personas han referido como problema la presencia de varios grupos, adjetivados como yonquis, gentuza, borrachos, drogadictos, porreros, etc. (incluso por otras personas que consumían sustancias ilegales en solitario o parejas, lo que que pone de relieve estigmatizaciones que van más allá de la actividad desarrollada, mostrando una vez más una diferencia entre el discurso y la actuación propia), cuya estancia en el parque de la Paz se califica como muy negativa, cifrando esa negatividad en el mal ejemplo que dan a los niños.

En ocasiones muy puntuales, además del mal ejemplo, se han referido conductas descontroladas e incívicas, con comentarios ofensivos o atemorizantes sobre todo a jóvenes mujeres y chicas.

Una de los aspectos a resaltar es las ganas que manifiestan las personas por estar en el parque para distintos usos; destacamos el uso que incide en «respirar, pasar el rato, despejarse», y que se dio tanto entre chicos como entre chicas. Algo importante es el alto número de personas de fuera del barrio que justificaban su permanencia en el parque por el uso deportivo, así como reunión con amistades en un lugar agradable. Algunos hablaban de falsos mitos negativos respecto al parque.

Se ha valorado en múltiples ocasiones la presencia de niños y niñas jugando como un ejemplo de buena convivencia; varias personas definen esa intergeneracionalidad como muy positiva, incluso aunque en ocasiones la presencia de esos niños y niñas en los elementos deportivos interfiera con las actividades.

Las personas que cuidan de sus hermanas o hermanos pequeños, de sus hijos e hijas, han valorado en varias ocasiones la convivencia como buena entre estos y en el parque, porque además de las zonas específicamente infantiles ocupan otros espacios nuevos con normalidad. No obstante, entre algunos y algunas de los y las más jóvenes (13-14 años), se refieren comentarios muy negativos en los que conflictos entre niños o niñas se elevan a conflictos entre familias, sobre todo cuando se ven mutuamente como «otros».

En esta multiculturalidad es donde se presenta la mayor dualidad: por un lado, algunas personas no dudan en expresar comentarios abiertamente racistas sobre minorías (también miembros de unas minorías sobre otras); un caso de grupo multicultural fue paradigmático porque se refirió sin ambages de esta manera respecto a otro grupo minoritario. Por contra, también hay quien ve en esta diferencia de culturas algo a valorar, extendiendo esta valoración positiva al hecho de que sus hijos e hijas juegan con todo tipo de niños y niñas (recordemos que parte de la juventud entrevistada consistía en familias jóvenes). No podemos dejar de referir aquí la opinión de las personas que se sienten rechazadas en tanto que miembros de su cultura minoritaria.

Seguridad

En este caso, lo negativo supera por poco a lo positivo.

También se da una clara zonificación del parque (muy negativas: interior del parque y zona interna junto al supermercado, que se extiende hasta la zona posterior de las mesas de pimpón y límite con workout; también zona de la paloma).

Aquí los horarios sí son mucho más relevantes, con dos criterios: noche mucho más «peligrosa» («se ven cosas raras», «se drogan»); verano mucho más «peligroso» porque hay mucha gente. Existe un sentimiento de inseguridad subjetiva que, en la mayoría de los casos, se fundamenta en comentarios oídos o en interpretaciones de conductas ajenas, pero no en experiencias propias de delincuencia padecida o de objeto de intimidación.

No obstante, sí se han referido casos concretos de robos, peleas e intimidaciones.

En general, se asume la «mala fama» del parque, sobre todo por la noche.

Los mismos grupos, especialmente el de «borrachos», ahora sí son acusados de ocasionales conductas intimidantes o agresivas. También aquí hay una minoría étnica señalada como causante de inseguridades e intimidaciones, incluso de conflictos con desenlace violento.

Aunque no es algo mayoritario, varias personas señalaron el miedo ante perros sueltos.

Respecto a la policía, tres posturas:

  • Tendría que haber más (incluso manifestada por personas que estaban consumiendo), se limita a pasar esporádicamente por el perímetro y entran poco.
  • Hay demasiada, incluso con hostigamiento hacia ciertos grupos.
  • Hay policía suficiente.

Importantes los comentarios que declaran que la seguridad no tiene que ver con la presencia o ausencia de la policía, sino con los comportamientos de las personas, y que sienten la presencia policial como excesiva u hostigamiento.

Contrasta el sentimiento de seguridad expresado por un buen número de personas en grupo, a la hora y en la zona en la que se encuentran en el parque (si es por la noche, en la periferia), con la manifestación de inseguridad ante la idea de caminar a solas por el mismo lugar por la noche. Esta inseguridad es señalada sobre todo (aunque no exclusivamente) por mujeres.

Entre las personas entrevistadas, 32 viven fuera del barrio, y 7 acudían por primera vez: la inmensa mayoría afirmaron sentirse seguras; los motivos de inseguridad que señalaron fueron referidos a la estructura y condiciones de mantenimiento del skate park o de algunos elementos del parque de workout (véanse las propuestas de cambio). En un caso que sí habló de inseguridad, lo hizo con referencia al pasado.

Un factor de inseguridad nocturna es la falta de iluminación, reclamando más horas de luz.

Limpieza

En este apartado es donde más se nota la diferencia entre respuestas, que se decantan hacia el lado negativo.

Por lo general, quienes aportan opiniones «positivas» muestran cierta resignación, con epítetos como «aceptable», «mejorable» o expresiones como «Bien, para como podría estar», «Demasiado limpio está para lo que podría», «Se puede estar, he estado en sitios mucho peores», «Buena para lo que es».

Esta actitud resignada también se refleja en que algunas de las personas que aportaban esas opiniones relativizaban sus propias actitudes (tirar cáscaras de pipas, latas de refresco/cerveza, colillas, etc.) que calificaban como poco cívicas, pero «ya limpiarán».

También entendían que no era una actitud ejemplarizante, pero no parecían ser conscientes de las repercusiones negativas en el imaginario público sobre el parque de la Paz ni de los prejuicios que potenciaban (sobre todo cuando se trataba de personas pertenecientes a minorías, que padecen una hipervisibilización de sus actitudes).

En general, y salvo escasos comentarios en contra, se manifestó una buena opinión (a veces, muy buena) acerca de la labor de los servicios municipales de limpieza.

También en este apartado se ha hecho muy presente la zonificación espacial, apuntando hacia ciertas zonas como centros de suciedad, datos que se veían respaldados por una zonificación temporal, donde las tardes-noches de verano eran momentos de concentración de personas (sobre todo en zonas de minorías) y de suciedad; esta visión de grupos mayoritarios y minoritarios fue refrendada por personas pertenecientes a la minoría más señalada, que se encontraban entre las personas «relativizadoras».

Las opiniones negativas sobre limpieza y suciedad tomarán varios matices discursivos.

  • Por un lado, quienes utilizan las zonas deportivas:
    • las personas que usan el skate park se muestran muy detallistas, ya que relacionan la limpieza y la seguridad. En este sentido, existe un triple señalamiento:
      • por un lado, la estructura espacial de la pista, que favorece que se llene de arena y tierra (o que quien participe se salga fácilmente del recinto y se manche de barro, los días posteriores a la lluvia);
      • en segundo lugar, las roderas provocadas por los vehículos que entran en el parque en días lluviosos y que hacen muy difícil el acceso sin mancharse el calzado y, por tanto, la pista;
      • por último, también se señalan los usos incívicos, como los juegos de los niños y niñas, que llenan la pista de arena y tierra; la gente que utiliza los elementos altos para comer pipas (o lo que sea) y dejan allí los residuos (frente a esto, hay grupos que se llevan su escoba); las pintadas en las pistas. Es importante la relación entre suciedad, falta de cuidados y seguridad, como cuando señalan en este apartado que varias planchas de madera se están levantando y pueden ocasionar accidentes.
    • En la pista de workout la opinión es que está relativamente limpio, aunque es raro el día que no se ven residuos plásticos o botes vacíos; además, al ser un suelo de arena, se denuncia que los perros hacen allí sus necesidades.
    • En la zona del tenis de mesa, se señala a grupos que hacen botellón por las noches y dejan todo tirado.
  • Una mayoría parece estar de acuerdo en que el problema es el poco civismo de las personas, por lo general de otras, pero en ocasiones hay una autoinculpación; como señalamos anteriormente, esta autoinculpación suele ser motivada por la resignación ante la percepción negativa del estado de limpieza del parque. En esta divergencia entre opinión y actitud aparece un campo de trabajo muy interesante.
  • Los problemas que más se señalan en este sentido se centran en que la gente tira basura, a pesar de que hay papeleras suficientes y el Ayuntamiento limpia «la gente tira más cosas de las que da tiempo a limpiar»; no recogen los excrementos de los perros, sobre todo en zonas verdes.
  • Por otro lado, también aquí aparecen los epítetos: «guarros».
  • También hay una relación con la seguridad, ya que se habla de botellas y cristales.
  • Existe una insinuación, en ocasiones gestual, no verbal, en ocasiones explícita, que relaciona suciedad con alguna minoría, no como actitud, sino como esencialidad. Ya hemos mencionado la hipervisibilización de las actitudes que padecen las minorías, lo que conlleva esta relación tan problemática entre suciedad y etnia.
  • De la misma manera, la relación entre las actitudes de la gente que bebe y la suciedad es evidenciada a menudo, al ver papeleras que rebosan de botellas y bricks.
  • Por último, también hay una relación entre suciedad y aparición excesiva de insectos, sobre todo moscas en algunos enclaves.
  • Las roderas de los coches también fueron señaladas en relación a la seguridad, sobre todo de las personas mayores.

Respecto a las papeleras, surgieron algunas propuestas (las veremos en el apartado correspondiente).

Género

Lo primero que salta a la vista es las pocas respuestas que hay en este apartado, tanto positivas como negativas, ya que la pregunta desconcertaba a la mayoría, que afirmaban no haberse planteado nunca si la estructura del parque (iluminación, instalaciones…) favorecía la presencia de un género más que de otro. Al instarles a mirar alrededor para comprobar la presencia de personas de las edades indicadas en la encuesta, la sorpresa era general al constatar la mayor presencia (en ocasiones, abrumadora) de varones de su edad que de mujeres.

Ya en el número de encuestas se percibe este sesgo, con 70 varones frente a 47 mujeres, a pesar de que en todo momento se intentó guardar la proporcionalidad en el número de entrevistas respecto a las personas que se encontraban en el parque.

Observamos una normalización del uso sexista de los espacios públicos a esta edad por dos motivos: los espacios deportivos y los considerados «peligrosos» son frecuentados en su mayoría por varones; en segundo lugar, porque entre las personas encargadas del cuidado de hermanas y hermanos pequeños, también son las chicas las que se suelen ocupar.

Hubo pocas respuestas inmediatas acerca del desequilibrio en la presencia entre géneros, y estas de mujeres. La inmensa mayoría de las respuestas asumen que el parque es igual para hombres y mujeres, a pesar de los desequilibrios de las presencias. Muy poca presencia de mujeres solas (en su mayoría, para sacar al perro), a ninguna hora, pero abundantes casos de hombres solos, fumando o con el móvil. Se constató mediante la observación directa que algunos días, incluso por la tarde, no había ninguna joven, ni sola ni acompañada, y sí varios grupos de varones.

Las respuestas de varios hombres señalan que el parque no es totalmente amigable, o incluso es peligroso para «sus mujeres», generalmente hermanas, y en algún caso concreto la causa señalada fue la presencia de varones de minorías. Esto implica una cosificación de la mujer como propiedad y objeto de contemplación del varón, y no un tratamiento como sujetos de sus vidas. En un caso, un grupo de varones acusó a las mujeres de buscar líos por utilizar los elementos de workout, ya que ellos se quedaron mirándolas y los maridos de ellas les increparon por hacerlo. «Si saben que las vamos a mirar, que no se pongan».

Varias de las jóvenes contestaron que, aparte de la sensación de incomodidad genérica, habían sido objeto de determinadas conductas agresivas por parte de hombres de diferentes edades: miradas incómodas, apelaciones verbales reiteradas incluso después de pedir que las dejaran en paz, increpaciones, imposición de presencias…

Por el contrario, no encontramos una sola manifestación de varones que reconocieran que su propio comportamiento podría resultar inconveniente.

Evolución

En los últimos tres años, el parque de la Paz y su entorno ha incorporado varias instalaciones deportivas, además de que, como hemos dicho antes, haya visto reformada y ampliada la acera que la limita al este, en la calle Arca Real, una de cuyas vías (la que va en dirección centro) también se ha transformado en ciclovía, con límite de velocidad de 30 km/h.

Cuando preguntamos a la adolescencia y juventud si habían percibido cambios en el parque y su entorno, solo una persona mencionó la acera, de manera ampliamente positiva, y nadie la limitación de velocidad en el entorno.

La mayoría se centraron en las instalaciones deportivas y sus implicaciones sociocomunitarias en la zona (debemos mencionar que, cuando se trataba de personas que, o bien era la primera vez que venían al parque –7–, o bien llevaban poco tiempo viniendo, se les instaba a hablar acerca de sus percepciones acerca de las implicaciones que los elementos podían tener en el parque, alentándolas a contar qué les traía a él y por qué antes no habían venido). Destacamos que han sido 32 personas de fuera del barrio entrevistadas, la mayoría de las cuales manifestaron que eran las instalaciones deportivas lo que las atraía, aunque no fuera el único uso que le daban.

Reiteramos nuestra renuncia a centrar la mayoría de las entrevistas únicamente en las zonas de las instalaciones (skate park y workout, por un lado; tenis de mesa y aparatos de ejercicio de baja intensidad, por otro), que eran las más concurridas, y que buscamos en todo momento la diversidad de espacios y horarios.

Una vez hechas estas aclaraciones previas, lo primero que destaca es el cambio de enfoque, incluso entre muchas de las personas que habían manifestado opiniones negativas acerca de convivencia y seguridad, al centrarse en los cambios que ha experimentado el parque, ofreciendo una vertiente positiva de su percepción del cambio.

Las pocas opiniones negativas en este ámbito de la evolución del parque se centraron sobre todo en el espacio físico del skate park: en su estructura, su mantenimiento, su uso, su funcionalidad o su percibida peligrosidad (lo que ha generado diversas propuestas concretas de mejora).

Solo dos personas consideran que los cambios son a peor; una más que «ya veremos en verano»; y dos contradictorias, una que dice «Ahora hay menos gente» y otra que afirma que «Ahora hay demasiada gente, no me gusta». Ambos se referían a un pasado reciente donde diversos grupos de jóvenes se reunían en lo que básicamente era una zona que casi podían considerar «propia».

El resto ven los cambios como abiertamente positivos. Muchas de las opiniones se refieren a diversos aspectos, y otras muchas podríamos analizarlas desde las propias relaciones internas que establecen, vamos a intentar sistematizar las respuestas en diversos grupos, pues nos parece relevante ponderar la riqueza de sentidos que la juventud consultada revela con sus aportaciones.

  • Relacionadas con la convivencia: en general, se percibe que la convivencia ha mejorado mucho, lo que se valora muy positivamente en varios aspectos, como podemos ver en los siguientes ejemplos: «La gente se ayuda» (espacios de skate y workout), «(…) favorecen la interacción entre las personas», «Estas instalaciones han hecho que venga más gente y que el parque tenga más vida», «Buena relación, me gusta más el ambiente aquí que en mi barrio», «Buena, conozco a varios grupos y hablo con ellos», «Bien, buena acogida». No todas son tan entusiastas: «Bastante bien, aunque solo me relaciono con los conocidos».
  • Relacionadas con la «imagen», la estética y la fama: se remarca como positivo la presencia de gente de fuera del barrio, pues eso contribuye a cambiar la imagen del parque; resulta curioso que uno de los adjetivos más utilizados hacia las personas que atraen estas instalaciones es «sanas» (y esto solo por su apariencia y el uso deportivo que le dan a las instalaciones, al margen de sus comentarios, que en ocasiones han sido machistas y racistas). Han sido muchas las respuestas relacionadas con lo que podríamos entender como estética del parque, y las repercusiones sociales de esa estética: «las nuevas instalaciones me parecen bien, aunque no las uso, veo gente nueva»; esta opinión de quienes no usan las instalaciones pero valoran la aparición de gente nueva se ha repetido varias veces; «Es bueno que haya este tipo de instalaciones, atraen gente de otros barrios y se quitan prejuicios», «Las instalaciones dan una mejor imagen del parque y lo hacen más funcional», «(…) los cambios lo hacen menos barriobajero», «(…) le cambia la estadística (sic), menos cutre y menos chungo».
  • Relacionadas con la funcionalidad: al tratar este epígrafe, vemos que han sido muchas la opiniones, pero destacan aquellas que nos hablan de la ampliación de las posibilidades tanto de ocio como de deporte. «A mejor, hay más opciones», «Bien, motivan a la gente a activarse y hay gente nueva», «(…) hace que la gente se pique a hacer deporte», «Bien lo que han puesto para la gente que no puede ir al gimnasio, así puede hacer ejercicio», «Cambios fenomenal, fomentan la diversión y tienes más oportunidades».
  • Relacionadas con la estructura del parque: aunque no ha habido muchas opiniones explícitas en este ámbito, sí que se han dado algunas importantes que tienen que ver con la zonificación ya mencionada varias veces, y cómo las instalaciones han hecho que se haya ganado un espacio para una convivencia normalizada. Quizá la frase que mejor resuma este sentimiento es: «Con las instalaciones se ha ganado espacio para cosas buenas». Introducimos aquí también el comentario sobre la acera: «Muy bien el ensanche de las aceras en Arca Real, para pasear la gente y para los árboles».
  • Relacionadas con la participación: puesto que solo una persona conocía el origen de las instalaciones en Presupuestos Participativos, solo recogemos su opinión positiva al respecto: «Responden a iniciativas ciudadanas». No obstante, la mayoría mostró su sorpresa cuando conocieron este proceso, y se mostraron favorables a dar su opinión a la hora de hacer propuestas (véase infra) para futuros desarrollos del parque.

Por otro lado, en cuanto a una participación más pasiva, de disfrute, sí ha habido opiniones al respecto, que vamos a ilustrar con un par de ejemplos: «Bien, la gente se entretiene», «Anima a la gente a salir, a no quedarse en casa, a ver la realidad y se distraen».

  • Relacionadas con la seguridad: han sido muchas las aportaciones que inciden en que ha mejorado la seguridad, asegurando que se ven o hay «menos grupos conflictivos», «menos peleas», «menos yonquis, o más aislados», «mejor ambiente, menos líos ahora», y que «ha ganado espacio para cosas buenas»,.
  • Relacionadas con la limpieza: aunque no ha sido lo más frecuente, encontramos alguna opinión al respecto en el sentido de que el parque está «Más limpio ahora». En toco caso, insistimos en que este ha sido el ámbito donde las opiniones negativas fueron ampliamente mayores que las positivas.
  • Relacionadas con la población que ahora acude al parque por los nuevos usos: como ya hemos dicho, una de las principales menciones se refieren a los tipos de personas que estas instalaciones atraen o retienen.
    • Por un lado, ya mencionamos que se habla a menudo de una llegada de personas «sanas» (majas o fitness también han sido dos adjetivos mencionados). Destaca la valoración tan positiva de la presencia de gente de fuera del barrio «Mejor porque atraen gente de fuera. Positivo», que concuerda con la satisfacción de estas personas durante su estancia en el parque, «Vengo de Pajarillos / de Jalón por el workout».
    • Pero también se valoran las instalaciones como ancla de personas del barrio que antes no frecuentaban el parque de la Paz: «Antes no veníamos, y con las instalaciones, sí», «A mejor. Las instalaciones me han dado la vida (workout)», «Favorece quedarnos en el parque», «Cambios buenísimos, estamos ahí mucho».
    • También se valora de manera muy positiva que los cambios han propiciado la aparición de familias y niños en el parque o en lugares del mismo donde antes no estaban.
    • Opiniones que nos parecen relevantes, además de las anteriores, por venir de la juventud, son las que se refieren a la satisfacción porque muchas de estas instalaciones se dirigen especialmente a un vecindario joven: «(…) para los jóvenes ha sido muy positivo, casi no hay nada», «Atrae gente, sobre todo joven, y aporta valores», «(…) la gente lo tiene cerca, viene gente más joven y más sana, lo que es positivo».
  • Relacionadas con la salud y los hábitos saludables: este es un ámbito complejo, pues aúna salud física, mental y social, ya tratados en epígrafes anteriores. Vamos a destacar aquí las opiniones que más parecían sentir esa relación con la salud, en dos sentidos:
    • Aquel que pondera los cambios como elementos de salud en sí mismos: recordamos aquí la mención frecuente a gente «sana»; «Cambios positivos, para la salud».
    • El más interesante, desde nuestro punto de vista, que es el que motiva cambios positivos en los hábitos, aunque el éxito sea parcial: «Estupendamente bien, hace que hagas deporte y fumes menos», «Incita a hacer una vida más saludable; sigo fumando, pero hago deporte». Lo destacamos porque varias de estas aportaciones provienen de grupos de jóvenes señalados por sus consumos.

Propuestas de la adolescencia y juventud para el parque de la Paz

Vamos a detallar, agrupadas por temáticas, las propuestas que la adolescencia y la juventud que frecuenta el parque de la Paz nos han hecho llegar. Resulta reseñable el hecho de que varios y varias jóvenes, días después de la entrevista, y cuando nos veían en el parque con la carpeta y el bolígrafo, nos interpelaban para añadir alguna matización a sus palabras; esto resulta muy evidente en las propuestas, que fueron creciendo día a día, tanto en cantidad (237) como en variedad (49).

Las que son idénticas van acompañadas de una cifra que especifica el número de veces que se aportaron.

Relacionadas con el ámbito deportivo o las instalaciones deportivas

  • Porterías de fútbol (40 personas).
  • La petanca o se utiliza o se ponen porterías.
  • Una fuente cercana a la zona de workout y skate (20 personas).
  • Rediseño de la pista de skate para darle más espacio (elementos más anchos, más espacio entre elementos… Perímetro de cemento para darle más espacio (26).
  • Rampas más altas (skate park).
  • Algunas planchas del skate park empiezan a levantarse. Arreglarlas (5).
  • Vallar el skate park.
  • Mejor mantenimiento de la zona de workout (5).
  • Una barra más larga de «freestyle» (workout). Una barra más baja.
  • Suelo sintético (workout) (5).
  • Indicaciones de uso de las instalaciones (edad y condición física).
  • Pintar líneas en la zona de las canastas / cancha baloncesto (11).
  • Campo de volley (8).
  • Parkour park (3).
  • Aparcamiento para bicis.
  • Más actividades deportivas.
  • Espacio para material deportivo (balones) en préstamo.

Perros

  • Espacio separado para perros (11).
  • Bebedero en las fuentes para los perros.

Espacio del escenario

  • Fiestas, conciertos, cine, juegos, yoga en el escenario (18).
  • Tapar bien el escenario para los días de lluvia.
  • Servicios
  • Kiosco en el medio del parque (5).
  • Poner baños.

Actividades

  • Más actividades conjuntas en el parque (juegos, yincanas…) (7).
  • Medidas represivas o restrictivas
  • Más control para uso de infraestructuras: precio o policía (7 personas).
  • Cartel donde ponga que si se ensucia se va a sancionar.

Estructuras

  • Más bonito, más flores (5).
  • Fuente ornamental grande.
  • Vallar el parque por completo (2).
  • Cerrado con setos para separarlo de los coches.
  • Bancos con respaldo (los de piedra).
  • Más bancos.
  • Renovación de bancos, limpiar y pintar, y respaldos donde no hay.
  • Cambiar las papeleras a otras más cerradas para que no generen succión en su interior y se salga la basura.
  • Poner bolsas en las papeleras.
  • Más horas de iluminación por la noche (12).
  • Más luces (3).
  • Un foco en la zona de tenis de mesa (4).
  • Mantenimiento de la pista roja (2).
  • Intervenir en los paseos para atenuar los charcos.
  • Merenderos (5).

Propuesta para un público infantil

Al respecto de estas propuestas, hay que recordar que, por un lado, hay familias con niños y niñas entre las personas entrevistadas; en segundo lugar, varias personas utilizan el parque de la Paz como espacio de recreo de sus hermanos y hermanas más pequeños, a quienes se encargan de cuidar.

  • Más columpios, hay mucha gente y pocos columpios, lo que genera conflictos.
  • Juegos para niños. (3)
  • Modernización de los espacios infantiles.
  • Mejorar juegos infantiles (telaraña)
  • Poner espacios infantiles para edades más tempranas, 0-3 años (3).
  • Juegos con tizas.
  • Teatro para niños en el escenario.
  • Más ferias. (2)

Durante al menos la mitad de las entrevistas tuvimos la oportunidad de invertir tiempo en hablar con la adolescencia y juventud del origen de la mayoría de las instalaciones, y les hablamos ampliamente de los Presupuestos Participativos y de su oportunidad para aportar propuestas y votarlas. Solo una de estas personas conocía perfectamente el funcionamiento de este mecanismo municipal de participación vecinal, aunque a varias más «les sonaba». A este respecto, nos parece que tiene todo el sentido el acercamiento a estos espacios para hacer trabajo de calle, entre otras cosas para superar los obstáculos, a veces invisibles, y fomentar la participación entre la adolescencia y la juventud y hacerlas sujetos activos y críticos de sus vidas.

Consideraciones finales

El parque de la Paz sigue siendo un espacio de reunión del vecindario y de un número creciente de personas de otros barrios que conocen el potencial del lugar y sus instalaciones.

Existe una población importante de personas de diferentes edades, también adolescentes y jóvenes, que encuentran en el parque un territorio donde fomentar relaciones entre iguales y con otras personas de diferentes generaciones.

Siguen existiendo problemas relacionados con la convivencia y la seguridad, pero seguramente son menos severos que lo que los medios de comunicación y los estereotipos nos podrían hacer pensar. Resultan muy relevantes las actitudes de consumo a la hora de enjuiciar la imagen del parque, hasta el punto que resume e ilustra esta opinión: «(…) no sería el parque de la Paz si no hubiera borrachos ni yonquis».

Las actitudes respecto a la limpieza parecen el generador más visual de estereotipos de diversa índole, de lo cual no parecen ser conscientes las propias personas que incurren en ellas y que las reconocen como incívicas.

Queda un gran camino por hacer para superar los discursos de la «otredad», algunos de los cuales ya han degenerado en racismo indisimulado.

También las cuestiones de género resultan problemáticas por las actitudes machistas, muchas de las cuales pasan desapercibidas, desde edades tempranas.

La mediación informativa acerca de los consumos y policonsumos son otro tema relevante en la intervención con la adolescencia y la juventud que frecuenta el parque de la Paz.

En contraposición a las problemáticas que acabamos de mencionar, en la mayoría de los casos hemos detectado una actitud abierta a los cambios, a la acogida a otras personas (capital social puente5), a aportar soluciones concretas para cambiar la fisonomía del espacio y hacerlo propio.

Parece necesaria y urgente, por tanto, una intervención comunitaria, fundamentada en la mediación inter e intracultural y en la educación de calle, que se acerque sin prejuicios a las personas que conviven en el parque para aprovechar todo el potencial que estas personas ofrecen e intervenir aquí mismo para atenuar las conductas que lesionan la convivencia.

1Documento de Jesús Ojeda: <https://www.vecinosvalladolid.org/spip.php?article5243>.

2Documento de José Centeno: <https://redelicias.wordpress.com/2019/08/12/parque-de-la-paz-encuentro-y-convivencia/>.

3Véase el análisis de Red Delicias de la zona Caamaño-Las Viudas: Grupos de discusión: <https://redelicias.files.wordpress.com/2019/04/convivencia_maquetado_digital-1.pdf>.

4<https://www.valladolid.es/en/ciudad/juventud/noticias/cuarto-plan-municipal-juventud-desarrollara-centenar-medida>.

5Convivencia y urbanismo en Caamaño y las Viudas: Grupos de discusión, El capital social, vínculos y puentes: <https://redelicias.files.wordpress.com/2019/04/convivencia_maquetado_digital-1.pdf>.

Un comentario sobre “Entrevistas a la juventud del parque de la Paz (VLL) – D=a= Delicias/Red Delicias

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