Reseñamos hoy un juego muy sencillo que se puede hacer con grupos pequeños. El título, «¿Verdad o mentira?», da bastantes pistas respecto al contenido y la dinámica.
Expongo en primer lugar la manera en que lo hemos jugado, y luego podemos improvisar muchas adaptaciones.
-A partir de 2 jugadores.
-Alrededor de una mesa.
-La persona que dinamiza comienza. Tiene dos bolas en la mano, una blanca y otra roja. Explica que va a hacer una pregunta a alguien de la mesa, y a la vez le va a lanzar rodando una de las bolas. Si la bola lanzada es la blanca, entonces la respuesta tiene que ser verdadera; si la bola lanzada es la roja, la respuesta tiene que ser falsa, y cuanto más imaginativa, mejor.
-Las preguntas se pueden adaptar a cualquier nivel desde A1 (¿Cómo te llamas? ¿Eres de Valladolid?).
-Una vez que se ha asegurado que se comprende el juego tras varias preguntas de la dinamizadora a distintas personas, el turno de preguntas va cambiando para que todas en el grupo participen preguntando y respondiendo.
Adaptaciones
El juego admite muchas adaptaciones. Por citar unas pocas:
-Cada persona tiene dos bolas. Aquí, tras jugar en grupo para asegurarse de que se ha entendido, se pueden hacer parejas durante unos minutos.
-Jugar con tres bolas. La tercera obligaría a dar una opinión incluso cuando no se sabe la respuesta, por ejemplo. («¿Quién es la persona más rápida de clase? No sé, pienso que puede ser Aya).
-Con cartas de colores en vez de bolas. El color lo puede elegir la persona que pregunta o bien puede ponerse un mazo de cartas de dos colores bien barajado y sacar una carta cada vez (por la persona que pregunta o por la que responde). También aquí pueden hacerse parejas o pequeños grupos si el grupo de clase fuese muy grande.